Cajas ATX para tu PC: ¿Cómo elegir la más adecuada?

Ha llegado el momento, toca renovar tu PC. Ya has pensado en las “tripas” que quieres que tenga: Te has leído miles de reviews de microprocesadores, discos duros sólidos y, sobre todo, ya tienes claro cuál es la tarjeta gráfica que necesitas. Te las conoces todas, incluso las que van a salir en los próximos seis meses.
Dentro de esa elección de las piezas con las que vas a configurar tu deseada máquina, cada vez cobra más protagonismo la elección de una caja ATX que contenga adecuadamente todo el conjunto.

Una buena caja ATX no sólo debe ser elegida por su aspecto estético, aunque éste sea importante: hay factores técnicos que debemos tener en cuenta para hacer una elección adecuada. Os especificamos los más importantes:

Tamaño máximo de GPU (tamaño de la tarjeta gráfica) y disipador de CPU (que refrigera el microprocesador). Hoy en día el tamaño de algunas tarjetas gráficas y, sobre todo, de sus disipadores puede ser un problema, ya que puede ocurrir que entren tan ajustadas que el flujo de aire dentro del chasis no sea suficiente, provocando su calentamiento y un menor rendimiento, o incluso que directamente no quepan. Aunque la refrigeración líquida sin mantenimiento parece que se está imponiendo, aún hay muchos disipadores de refrigeración por aire (ventilador) que necesitan un gran tamaño de radiador para enfriar correctamente.

Lo mismo nos puede ocurrir con el disipador de la CPU: Debemos tenerlo en cuenta para no elegir un chasis que no sea capaz de albergarlo correctamente. Así que nuestro consejo es que a la hora de tomar medidas, tengas muy en cuenta que a la altura del disipador hay que sumarle la altura de la placa base y el separador con el que va atornillada a la caja.

Cableado: Es una buena idea decantarnos por una caja que nos permita “ocultar” el cableado. Por un lado si la caja tiene lateral transparente, su aspecto será más “pro” cuanto menos cables queden a la vista y por otro, una correcta colocación del cableado favorece la disipación del calor dentro de la caja. También será una ventaja a la hora de manipular el interior de vuestro PC, para realizar su limpieza, instalar algún nuevo componente, o retirar algún otro.

Portabilidad: Si eres como nosotros, organizarás partys prácticamente cada fin de semana, y serás dolorosamente consciente de lo incómodo que es transportar una caja de ordenador gigante. Precisamente un PC gaming no suele ser de los más “pequeños”. Sin embargo, últimamente estamos viviendo la aparición de cajas que permiten instalar la mayoría de piezas gaming que necesitas en un tamaño más cómodo: Son las cajas con forma cúbica, que permiten instalar grandes GPUs o disipadores sin comprometer la refrigeración, como por ejemplo las Talius Hydra  y Talius Abyss.

Talius Abyss
Talius Hydra

Escalabilidad: Una de las ventajas de usar el PC como plataforma para juegos es que podemos mejorar nuestras especificaciones poco a poco y modularmente. Por ejemplo, podemos ampliar nuestra memoria RAM sin cambiar de caja, o cambiar nuestra tarjeta gráfica por el último modelo, siempre que tengamos bahías disponibles en nuestra caja con espacio suficiente. Si queremos aprovechar la ventaja de ir mejorando nuestro PC por piezas deberíamos pensar en el futuro a la hora de elegir el chasis. Puedes ver todas las opciones que te ofrecemos en nuestra web: Cajas para tu ordenador.

Hay muchos más aspectos que valorar a la hora de elegir una caja para tu nuevo PC, así que te recomendamos encarecidamente no limitar al gusto estético tu elección. Dedícale tiempo y unos pequeños cálculos, y con ello te ahorrarás quebraderos de cabeza y dinero en el futuro.

¿Qué otros aspectos crees que son imprescindibles a la hora de elegir una caja ATX para tu PC?

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About the Author : Pablo Mir

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